¿Por qué Bad Bunny hizo que se le quebrara la voz a John Sutcliffe en el Super Bowl?


De mi escuela casi no han salido famosos. A mi escuela, más bien, entran famosos. Estudié, hace tres décadas, en el Instituto Irlandés, donde es común ver a los hijos de los empresarios más renombrados, de políticos y de las luminarias del círculo socioeconómico más alto de México.

Este texto se lee mejor si se escucha con esta canción:

La mayoría de quienes pasan por sus aulas y conviven en sus jardines y patios, tienen un camino ya más o menos trazado: el negocio familiar, la administración de su patrimonio, rentas y el disfrute de sus bienes. Y no es crítica; simplemente, así es, así como son contados los que deciden tomar otra ruta y su destino en sus manos, pues, como les decía, de todos los egresados de mi escuela son la excepción los que se vuelven famosos, más aún en cuestiones deportivas.

John Sutcliffe

Tal es el caso de John Sutcliffe, quien a sus 22 años —por ahí de 1990— firmó su primer contrato con TNT por mil 500 dólares semanales. Su papá, dueño de una fábrica en la que él no quiso trabajar, le sugirió que revisara con la televisora si no se habían equivocado, pues le checaba más que fueran 150 dólares. ¿Mil 500? Pues ni que qué, se cuestionaba.

«Yo también lo dudé, pero la cantidad era correcta. Sé que nunca voy a ser millonario», me confesó John en nuestra plática, «pero desde aquel día soy autosuficiente y, haciendo lo que más amo, he podido darle a mis hijos exactamente lo mismo que yo recibí de mis padres. Y eso es una fortuna», agregó con una sonrisa que no ocultaba el éxito.

John entrevistando a Mike Piazza de Los Dodgers de Los Ángeles

Hoy, John es uno de los rostros más conocidos de ESPN. Viaja por todo Estados Unidos para cubrir los Monday Night Football, torneos de golf y para seguir a la Selección Mexicana en sus giras por aquel país donde nació su madre. A donde va, los mexicanos y latinos que trabajan allá, lo reconocen y lo saludan.

Monday Niiiight Footbaaall!

«Platico mucho con los meseros, con los trabajadores de los hoteles donde me hospedo, con los jardineros de los campos de golf, con un sinfín de mujeres y hombres que llegaron sin papeles a partirse el lomo para intentar darles también una buena vida a sus hijos. ¿Cómo no iba a conmoverme cuando en la fiesta más grande de los Estados Unidos, Benito los reivindicó y les dio su voz, en español, durante 15 minutos», me explicó y pude sentir cómo volvía a emocionarse.

«Nunca olvidaré cuando mis papás me dijeron que lo intentara, y que si no, ahí estaba la fábrica para que volviera, que no me preocupara por mi dislexia y que en la universidad me concentrara en aprender a pensar y a llevarme con la gente. 

 

Mi mamá, que tengo la suerte de que aún viva a sus 90 años, me propinó mucha confianza en mí mismo. Me decía que valía gorro qué defectos tuvieras, que lo realmente importante era el deseo de ser el mejor. Y para eso hay que ser auténtico. “Whatever you want to be, be the best”, me repetía desde niño cuando me llevaba a mis terapias».

John le regala piñata a Aaron Rodgers

Si John Sutcliffe —exalumno del Irlandés, graduado de la Universidad Anáhuac con 7.3 de promedio y con dislexia, amigo de Aaron Rogers y Tiger Woods, de los cocineros migrantes y los trabajadores de la limpieza— llegó al Super Bowl LX, es porque, al igual que Bad Bunny, nunca, nunca dejó de creer en él. 

Estoy en todas las redes como F.J. Koloffon.

John Sutcliffe en su primer Super Bowl

¿Por qué Bad Bunny hizo que se le quebrara la voz a John Sutcliffe en el Super Bowl? | Texto publicado el 26 de febrero de 2026 en el periódico El Universal | Tú también deberías de creer en ti, créemelo: vales más de lo que piensas

John Sutcliffe y FJ Koloffon
El Universal John Sutcliffe

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