Correr y visualizar: el campo de entrenamiento de la imaginación


Me gusta teletransportarme en mi mente a los lugares que añoro, a situaciones que me atraen, a destinos que me llaman y a instantes capturados en fotografías en las que aparezco tiempo atrás, sólo o acompañado, en los sitios más diversos, cercanos o recónditos.

Disfruto subirme a mis pensamientos para imaginar sensaciones. Estar aquí sentado, por ejemplo, en la silla del trabajo, pero verme y sentirme allá, en la playa, con el sol pegándome en el rostro y el viento acariciándome simultáneamente. El hipnotizante ruido de las olas conforme doy una respiración profunda, la súbita sombra de una nube y los pies enterrados en la arena fresca. 

No se trata precisamente de escapar de la realidad o de soñar despierto, sino de ir adonde deseo, porque, aunque sin duda es satisfactoria, esta práctica, bien conducida, se vuelve increíblemente útil para llegar a las metas que me fijo. 

Llevo muchos años corriendo y, sin temor a equivocarme, puedo decir que correr es un gran campo de entrenamiento para la imaginación. Al principio no te das cuenta, pues surge como una especie de magia, pero mientras más corres y repites tus rutinas, poco a poco ejercitas —a la par de la resistencia y los músculos— una capacidad especial para visualizarte llegando a tus objetivos.

Concentrarte en el camino y, al mismo tiempo, imaginar cómo llegas a tu destino

Si estás acostumbrado a correr 400, 800, mil o dos mil metros en un circuito recurrente, tu mente aprenderá a calcular con asombrosa eficacia en qué punto y cuánto tiempo, más o menos, te tomará completarlos. Es ahí donde, incluso inconscientemente y en pleno esfuerzo, te descubres fantaseando el momento donde relajas la zancada, puesto que, en tu cabeza, has llegado. 

Llegando

La visualización es una técnica mental que consiste en imaginar de forma vívida y detallada una situación que ya has experimentado o un fin que has cumplido antes, y que te abre el camino para que suceda de nuevo. Esta práctica se basa en la capacidad del cerebro para activar las mismas zonas neuronales cuando imaginamos algo que cuando lo vivimos realmente. Por eso, al imaginar con intención y enfoque, no solo «soñamos despiertos», sino que entrenamos a nuestra mente y cuerpo para actuar de determinada manera en aras de que ocurra. 

Visualizar ayuda a reducir la ansiedad y aumentar la confianza. Ponernos objetivos y vernos a nosotros mismos llegando a ellos es sumamente poderoso y vuelve mucho más factible la empresa. Imaginarnos de ese modo nos permite ensayar mentalmente acciones complejas en escenarios donde habremos de llevar a cabo nuestro performance, lo cual mejora nuestro desempeño cuando llega el momento real.

Chequen, como muestra, este fantástico video de Fernando Alonso:

Y no nada más sirve para lograr de nuevo algo que has previamente hecho, visualizar también funciona para un sinfín de cosas que ni imaginas. Por eso, imagínalas y recréalas en tu mente…

Síganme para más consejos deportivos, esotéricos y amorosos (jejeje).

Estoy en todas las redes como F.J. Koloffon.

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Correr y visualizar: el campo de entrenamiento de la imaginación | Texto a publicarse el 21 de julio de 2025 en el periódico El Universal | Comparte libremente

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